Nos reunimos con diferentes actores involucrados en conservación y comenzamos a pensar en una agenda común para trabajar en: el cumplimiento de las metas ambientales internacionales, y la sostenibilidad económica de las áreas protegidas de Argentina.
En un significativo evento, logramos reunirnos con referentes políticos de diferentes partidos y organizaciones de la sociedad civil, congregados para dialogar sobre las propuestas y desafíos que enfrenta Argentina en su camino hacia la meta 30×30. Participaron representantes de gobierno del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, de la Administración de Parques Nacionales y representantes del cuerpo legislativo del Congreso de la Nación.
El desafío de la sostenibilidad financiera de las áreas protegidas
La agenda del evento, realizado en la Embajada Argentina de los Estados Unidos, tuvo como grandes ejes las metas ambientales internacionales a las que Argentina se comprometió en la COP 15 del Convenio de Diversidad Biológica, y posibles mecanismos de financiación para el sistema de áreas protegidas del país.
Se conversó sobre el Plan de financiamiento para la permanencia, una herramienta que tiene como objetivo último garantizar la sostenibilidad financiera a largo plazo para la conservación. Desarrollar un plan de conservación integral y un modelo de sostenibilidad financiera de las áreas protegidas es sumamente importante para que existan más y mejores áreas protegidas.
“Revisar la estrategia argentina con la ayuda de organizaciones nacionales e internacionales que son especialistas en el ambiente, y en la misma mesa que diferentes actores políticos involucrados es exitoso para nuestro trabajo, porque pudimos pensar juntos necesidades y mecanismos útiles”, resumió Lucila Castro, directora ejecutiva de Natura Argentina.
¿Qué implican algunos de los compromisos internacionales asumidos por Argentina?
Argentina tiene una larga historia en conservación y creación de áreas protegidas. Fue uno de los primeros países del mundo en crear parques nacionales; el compromiso en la conservación de la biodiversidad ha sido evidente en los últimos años, con un aumento en la superficie terrestre y marina protegida a nivel nacional. Sin embargo, se reconoce que es fundamental fortalecer la colaboración y encontrar soluciones conjuntas para superar los desafíos financieros y operativos que enfrentan las áreas protegidas de carácter provincial.
En diciembre de 2022, la Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas llegó a un nuevo acuerdo mundial sobre biodiversidad denominado Marco Mundial Kunming-Montreal de la Diversidad Biológica. En ese acuerdo se establece que los países, incluido Argentina, deben aumentar la superficie de las áreas protegidas hasta el 2030 y mejorar la calidad de la gestión de las mismas.
La meta 3 busca proteger al menos el 30% de las tierras y océanos a nivel global para el año 2030. El acuerdo incluye compromisos para que se respeten plenamente los derechos indígenas y de las comunidades locales en estos procesos.
Este evento representó un paso importante en la búsqueda de una estrategia sólida y sostenible para la protección de la biodiversidad en Argentina. La cooperación entre referentes políticos, organizaciones locales e internacionales marca un hito en el camino hacia la meta 30×30 y la visión compartida de conservar la naturaleza y la cultura locales, con la participación de las personas involucradas.